 |
 |
 |
 |
 |
| 4 meses, 3 semanas y 2 días |
 |
|
Tres estrenos
excepcionales
+ ampliar texto - disminuir texto
El viernes se estrenan en Caracas tres películas fuera de lo común, más una
excelente pieza de género, el Halloween de Rob Zombie, anteriormente
reseñada en Vértigo. Se trata en primer lugar de la ganadora de la
Palma de Oro en el Festival de Cannes el año pasado, 4 meses, 3 semanas y
2 días, de Cristian Mungiu, y que es, además, una de las piezas más
destacadas de la llamada Nueva Ola Rumana, junto con La muerte del señor
Lazarescu, de Cristi Puiu, y 12:08 al este de Bucarest, de
Corneliu Pirombu. Las otras dos son la cinta que ganó la Palma de Oro en
2005, El niño, de Luc y Jean-Pierre Dardenne, y el filme mexicano
El violín, de Francisco Vargas Quevedo, que formó parte de la
programación del Primer Festival de Cine de los Pueblos del Sur.
Las películas de Mungiu y los Dardenne tienen varias cosas en común. En
primer lugar, el rumano parece
haber abrevado en el estilo cercano al documental de los hermanos belgas, y
comparte también su inquietud social y por hacer un cine que registre las
huellas del sufrimiento en el cuerpo de las personas jóvenes. El niño
y 4 meses, 3 semanas y 2 días son, además, cintas sobre la
responsabilidad individual, un problema que abordan en dos situaciones
sociales aparentemente opuestas: la de la Bélgica capitalista, donde la
desindustrialización es la principal causa de los males que afronta la
juventud, y la Rumania de la dictadura de Ceausescu, en la que abrirse paso
por la vida significaba encontrarse con una silenciosa opresión en la
pareja, en la familia y en las instituciones, que incluso penetraba en la
esfera íntima, y que no es el tipo de tiranía que cesa con el derrocamiento
de un régimen político. Ambos filmes destacan también por la crudeza del
tema. En el caso de la cinta de los Dardenne, se trata de un padre que vende
a su hijo recién nacido para poder continuar llevando adelante su alegre
vida irresponsable de desempleado crónico; en la película de Mungiu se toca
la sordidez que rodea el aborto cuando se convierte en una opción
clandestina, como ocurrió en Rumania por las políticas con las que la
dictadura se propuso hacer crecer la población del país.
Vargas se ocupa de las razones que llevan a los campesinos a tomar las
armas en América Latina para defender su vida y sus tierras, una resistencia
que continúa en México, incluso más allá del ampliamente conocido
levantamiento zapatista en Chiapas. Pero El violín es mucho más que
eso. Se trata, sobre todo, de una cinta sobre cómo las relaciones entre
opresores y oprimidos niegan la humanidad de las personas, en este caso
principalmente de los enviados por el Gobierno para liquidar con la fuerza
militar a los que van a la guerrilla por la injusticia.
Lea el reportaje
de Sight and Sund sobre la Nueva Ola Rumana
Lea la entrevista a Luc Dardenne en Vértigo
Lea la entrevista a Francisco Vargas Quevedo en Vértigo
Lea la crítica de La muerte del señor Lazarescu en Vértigo
Vea la programación |
 |
 |
|
 |
 |
críticas |
|
 |
 |
[El
niño]
En varios lugares de Europa han dejado de funcionar las fábricas que
largo tiempo atrás constituyeron el centro y la razón de ser de la vida
colectiva. Las sociedades que se han desindustrializado fabrican hoy
algo diferente de aquello que les dio prosperidad en el pasado:
desempleados crónicos que, como respuesta a la dificultad de labrarse un
futuro a través del trabajo, viven entregados al disfrute inmediato de
los pocos placeres que pone a su alcance la expansión del consumo. La
falta de perspectivas puede traducirse así en un egoísmo extremo, al
punto de que parecen verdaderos monstruos, si se les ve de lejos. Tal es
el caso de Bruno (Jérémie Renier), el protagonista de El niño (L’Enfant,
2005) de Luc y Jean-Pierre Dardenne, filme que ganó la Palma de Oro en
el Festival de Cannes en 2005. El bebé de nueve días de nacido que ha
tenido con Sonia (Déborah Francois) es una responsabilidad que parece
incapaz de afrontar con sus medios. En todo caso, no compagina con el
disfrute de su manera precaria de vivir. Por ello decide venderlo. “Qué
importa”, le dice a la chica. “Podemos hacer otro”.
Pablo Gamba
Ver más |
 |
|
 |
 |
"Nos
interesa el cuerpo de los actores y lo que ellos manipulan. Es decir,
las palabras, lo que sale de su cuerpo, lo que tienen en las manos y en
los pies, o lo que llevan encima, bien sea la ropa u otro cuerpo. Intentamos filmar, lo más cercanamente posible, lo que creo
que está desapareciendo, o lo que no está siendo mostrado en el cine, en
la publicidad: el cuerpo de la gente y, particularmente, los cuerpos
cuando están sufriendo, cuando tienen que sobrevivir y arreglárselas en
la vida"
Luc Dardenne
Ver más |
|
 |
 |
 |
 |
 |
4 meses, 3 semanas y 2 días |
 |
|
[4 meses, 3
semanas y 2 días]
Si no es
demasiado tarde para pensar en términos de cines nacionales, el de Rumania
es el que está en ascenso. Pero que su éxito actual dependa
considerablemente del dinero extranjero y del aplauso internacional podría
sugerir que de hecho nos hemos movido más allá de esas clasificaciones.
Ciertamente, los seis premios que el país ha ganado en Cannes desde 2004 lo
han provisto de un tremendo y quizás esencial lubricante industrial. El
último y más celebrado de ellos fue la Palma de Oro de 2007 para 4 meses,
3 semanas y 2 días de Cristian Mungiu, una historia situada al final de
la era Ceausescu sobre los esfuerzos de la estudiante de pregrado Otilia (Anamaria
Marinca) para hacer que su amiga Gabita (Laura Vasiliu) tenga un abordo
ilegal en la habitación de un hotel. Tour de force técnico, aferrado a
pasmosa banalidad y no sin una disimulada inteligencia, el filme funciona
como una pieza acompañante de La muerte del Sr Lazarescu de Cristi
Puiu (ganador en Una Cierta Mirada en 2005). Juntas integran apostillas
mordaces a la vida, reabordajes astringentes de las fantasías sentimentales
sobre la vida y la muerte.
Ben Walters, Sight and Sound
Ver más
[El violín]
El cine sobre las guerrillas vuelve a dispararse en América Latina con
por lo menos tres largometrajes de ficción importantes. Postales de
Leningrado de Mariana Rondón (Venezuela, 2007) se inscribe en lo que
se perfila como una vertiente que incluye Las cruces, poblado próximo
de Rafael Rosal (Guatemala, 2006), exhibida en Venezuela por la
Cinemateca Nacional y en el Segundo Festival de Cine Latinoamericano, y
El violín de Francisco Vargas Quevedo (México, 2006), que forma
parte de la muestra del Primer Festival de Cine de los Pueblos del Sur.
Destaca en los tres filmes la diversidad en el abordaje del tema. En
Las cruces se recurrió al homenaje al clásico Los siete samuráis
de Akira Kurosawa (Shichinin no samurai, 1954); en
Postales de Leningrado al relato en primera persona de una niña, que
confronta la Historia con mayúscula con la experiencia de su familia.
El violín es, en este sentido, un filme más directa y
tradicionalmente social y político, aunque su brutal forma de
representar la realidad es también poética. Sus imágenes no sólo buscan
apuntar hacia lo que muestran, con el fin de denunciar injusticias y
crímenes, y hacer ver el porqué de la lucha armada. Además, tienen un
sentido simbólico que trasciende todo eso
- Pablo Gamba
Ver más
|
 |
 |
|
 |
 |
videopatías |
|
 |
 |
[Los
fantasmas de Goya]
El título de la más reciente película de Milos Forman, Los
fantasmas de Goya (Goya’s Ghosts, 2006), sugiere que se
trata de una biopic. Este es un género en el que el director ha
incursionado varias veces desde que abandonó Checoslovaquia cuando
fue invadida por la Unión Soviética, en 1968, y se radicó en Estados
Unidos. Amadeus (1984) fue su primera película de este tipo.
Luego realizó Larry Flynt: el nombre del escándalo, sobre el
creador de la revista pornográfica Hustler (The People vs
Larry Flynt,1996), y después Hombre en la luna, que
relata la vida del comediante estadounidense Andy Kaufman (Man on
the Moon, 1999). Sin embargo la cinta que parece estar dedicada
al pintor español trata en realidad de la época más oscura que le
tocó vivir en España, la del reinado de Carlos IV y la invasión
napoleónica, y lo hace con el fin de plantear problemas de la
actualidad, como el uso de la fuerza militar para propagar por el
mundo el “fuego de la libertad”, como llama George W. Bush a sus
invasiones. Es, en el fondo, un filme sobre la ambivalencia de la
modernidad, puesto que son tan modernos la Declaración de los
Derechos del Hombre y del Ciudadano como en nazismo, y de la
racionalidad entendida como elección de los mejores medios para
alcanzar fines. A darle el ácido tono que corresponde contribuye el
guionista Jean-Claude Carrièrre, con quien Forman había trabajado
antes, en Valmont (1989) - Pablo Gamba
Ver más |
 |
|
 |
 |
"Debo decirle una cosa: el guión de la película estuvo terminado
meses antes de los acontecimientos en Irak. Incluso la línea
'Serán bienvenidos con flores, como libertadores' ya estaba en el
guión porque era dicha por Napoleón a sus generales antes de
intervenir y liberar España. No estoy bromeando, él realmente liberó
España: destronó a los monarcas, prohibió inmediatamente la
Inquisición, liberó todos los prisioneros. ¡Realmente trató de
sembrar las semillas de la democracia en suelo español! Pero no
entendió una cosa importante, que si plantas la semilla correcta en
el suelo equivocado, nada va a resultar"
Milos Forman
Lea la entrevista en Filmmaker |
|
 |
 |
|
|
 |
 |
 |
al tanto |
|
 |
EL
PULSO DE CANNES
Documental con secuela:
Hoy se
inaugura el festival de la Costa Azul, en el que Overture Films y
Paramount Vantage tratarán de vender el próximo documental de Michael
Moore, una secuela de Farenheit 9/11.
Ver más
Una nueva
generación británica:
Ken Loach,
Mike Leigh, Michael Winterbottom y Mike Figgis solían ser los británicos
comúnmente asociados con el Festival de Cannes. Este año los nombres son
otros: Sam Taylor-Woods, Duane Hopkins, Steve McQueen y Tomas Clay. Una
nueva generación emerge en las islas.
Ver más
Italia, el
regreso:
"Me
sentiría afortunado si mi filme pudiera inscribirse en el linaje del
cine político italiano, incluso aunque no pretendo ponerme en el lugar
de maestros como Rosi", confiesa Paolo Sorrentino, director de Il
Divo, una película sobre el dirigente democratacristiano Giulio
Andreotti. Es una de las dos cintas de Italia que se exhiben este año en
Cannes, ambas de contenido político.
Ver más |
 |
 |
Con
un poco de ayuda de Holanda:
El Fondo
Hubert Bals del Festival de Rótterdam aportará recursos a dos proyectos
latinoamericanos: Tony Manero, de Pablo Larrain (Chile),
Turistas, de Alicia Scherson (Chile). Los realizadores mexicanos de
Cochochi, Laura Amelia Guzmán e Israel Cárdenas, recibirán ayuda
para desarrollar su próximo guión.
Ver más |
 |
Un
cineclub para exorcizar la homofobia:
Con la
proyección de Bent, de Sean Matthias, comienzan las actividades
del cineclub Diferente en Cuba. Fue creado en La Habana con el
objetivo de difundir y discutir filmes sobre el tema de la diversidad
sexual en un país donde el tema era tabú hasta hace muy poco tiempo. El
nombre es un homenaje a la primera película que se atrevió a abordar la
temática en la España franquista, en 1961. Las proyecciones tendrán la
guía de un experto y sólo podrán entrar mayores de 16 años de edad. Por
algo se empieza.
Ver más
|
 |
Festival de realizadores:
Está abierto
el período de recepción de propuestas para el Primer Festival de
Realización de Cortometrajes, que tiene como fin producir películas
venezolanas de 90 segundos para transmitirlas por TV y mostrarlas antes
de largometrajes. Convocan Tango Bravo, JEMD Films y Regalo Rental.
Más información |
 |
Perdido
en Second Life:
Molotov
Alva y la búsqueda del su creador: una odisea en Second Life se
presenta como la película hecha en Second Life y ha sido vendida a un
canal de televisión estadounidense.
Ver más |
 |
 |
la empalizada |
|
 |
50
años de Vértigo:
"Hitchcock no se contenta simplemente con violar las convenciones del
género. Parece determinado a contrariar todas las expectativas
razonables -todo lo que pueda darnos un punto de apoyo en el cambiante e
inestable mundo que crea ante nuestros ojos", escribe Terrence Rafferty
en The New York Times.
Ver más |
 |
Al
español desconocido:
Miradas de Cine dedica
un breve dossier a Max Lemcke, director de Mundo fantástico
(2003) y Casual Day (2008).
Ver más |
 |
100
años de David Lean:
David Thomson pasa revista a
la obra del director británico en The Guardian, para llamar la
atención sobre sus películas menos conocidas.
Ver más |
|
 |
 |
|