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encuesta
Cine y elecciones regionales
1. ¿Cómo evalúa el
desempeño en el fomento de la producción de cine y a la difusión de la
cultura cinematográfica de los gobiernos regionales y locales?
Pablo Gamba:
Si bien hay importantes proyectos, como Fundacine en Zulia y el Festival
Manuel Trujillo Durán en el mismo estado, así como el Festival de Barquisimeto y
las actividades patrocinadas por la Alcaldía Metropolitana y las demás
alcaldías en Caracas, entre otros, los percibo como resultado más del empeño de los
trabajadores culturales insertos en los gobiernos regionales y locales que de las autoridades
elegidas, con pocas excepciones. Las instituciones
que deberían articular lo municipal a escala nacional en el campo de la
cultural en general, y del cine en particular, son, a mi manera de ver,
los partidos políticos, en la medida en que hagan de ambos temas parte
de sus programas de gobierno, y ello se traduzca en acciones por
parte de los gobernadores y alcaldes que resulten elegidos.
Lamentablemente, eso parece estar muy lejos de las actuales
preocupaciones de los partidos.
Juan Antonio González:
No puedo hablar por
todo el país. Conozco la experiencia del estado Zulia con Fundacine y el
Cine Club de LUZ. De hecho, sé que había un proyecto de Ley de Cine
Regional que, creo, no prosperó, pero hay propuestas claras para el
desarrollo de la cinematografía local. También está el caso del estado
Lara con su Festival de Cortometrajes. En términos general, si se trata
de evaluar, creo que el fomento de la producción todavía es incipiente;
no obstante, en lo que respecta a la difusión, creo que se ha avanzado
de manera significativa con la creación de las cinematecas regionales y
las salas populares, aunque, la verdad, la programación de estos
recintos no es casi difundida, así que no la conozco. En el municipio
Libertador, que es donde vivo, el alcalde Bernal no ha hecho nada
para difundir el cine; más bien, hay una programación bastante
epiléptica de cine en la Plaza (La Candelaria) de la Alcaldía Mayor;
claro, si organizan las cosas como organizaron el encuentro con
Kusturica, mejor que no hagan nada; fue absolutamente
excluyente.
Rodolfo Izaguirre:
No me siento
competente ni con ánimo para aventurarme en el campo de los intereses
comunales o estadales. Tampoco tengo instrumentos para medir o evaluar
las intenciones de sus autoridades en cuanto a la concepción, producción
y difusión de un cine comunal. Lo que puedo decir es que espero no
morirme antes de ver una película documental o de ficción, corta o
larga, sobre el prócer que da nombre al estado donde se encuentran sus
espectadores. Es lo primero que habrá qué hacer. Mostrarle al niño, al
joven y al abuelo quién fue Monagas o Anzoátegui. Quién fue Falcón o
Tosta García en Charallave. Quiénes fueron el Tigre de Guaito o el León
de la Cordillera, en Trujillo. Y así sucesivamente. Parece que se ha
comenzado por Zamora un personaje que los niños de Cúa ignoran. Pero no
porque interese desde el punto de vista educativo, de formación integral
sino porque es caballito de batalla del Proceso. Hay Sucre y Miranda y
también Bolívar. Pero hace falta saber qué hace uno en Atabapo; cómo es
San Carlos, Cojedes; por qué Macuro no levanta cabeza... Hay mucho qué
hacer; pero evitando el peso o la manipulación ideológica que siempre se
alzan como la cresta de las olas.
Bernardo Rotundo:
Lamentablemente las
acciones pera fomentar la producción de cine venezolano y la difusión de
la cultura cinematográfica son muy limitadas e inconstantes. La Alcaldía
del Municipio Libertador ha realizado algunos planes que han perdurado
en el tiempo. Los Premios Municipales de Cultura para el cine (largo,
corto y difusión cinematográfica) continúan. Lamentablemente, desde hace
algunos años, no se continuó con el plan denominado Subsidio al
Cortometraje Nacional, el cual se realizó por muchos años y era una
alternativa cierta para apoyar a la producción de películas venezolanas
de corta duración.
Actualmente
la Alcaldía Mayor y Gran Cine mantienen el programa Cine Móvil Popular,
el cual permite realizar exhibiciones al aire libre en los espacios
públicos de la ciudad.
El 10% del
Impuesto Municipal, retenido al sector cine, por las Alcaldías
Libertador, Chacao, Baruta, Sucre, entre otras no se reinvierte en el
cine nacional o en la promoción de la cultura cinematográfica.
Antonio Savinelli:
En Valencia (España) donde
vivo actualmente, es una comunidad autónoma. Está la institución estatal
(ICAA) que distribuye los recursos a nivel nacional y luego cada
comunidad tiene un organismo para la producción regional. Por
ejemplo, en Valencia el organismo que lo gestiona es el IVAC, y ellos
financian única y exclusivamente producciones que se filmarán en
Valencia, y coproducciones que son rodadas en otra región, pero que
cumplen con un mínimo de equipo técnico y artístico valenciano, según
una escala de valores. El financiamiento que ellos otorgan
son para: desarrollo de guión, producción, TV movie, cortometrajes,
largometrajes, formación, investigación, distribución, terminación, etc. Del mismo modo las televisoras regionales, están
comprometidas legalmente a financiar y comprar producciones realizadas
en el territorio de la comunidad. De alguna manera esta
fórmula funciona, porque priorizan el talento de cada región y crean el
camino para que se desarrolle su producción cinematográfica.
2. ¿Podría
mencionar hasta un máximo de tres cosas que los gobiernos de los estados
y los municipios pueden hacer para contribuir al fomento de la
producción de cine y a la difusión de la cultura cinematográfica?
Pablo Gamba:
1) En Francia los fondos regionales financian una parte significativa de
la producción cinematográfica, lo cual es una experiencia exitosa que bien
podría ser asimilada en Venezuela. El artículo 7 de la Ley de Cine
indica que el CNAC tiene el deber de promover la creación de fondos como
esos. Sin embargo, la verdadera responsabilidad recae en los estados. 2) Los gobiernos municipales pueden hacer algo
para minar el monopolio de la exhibición que ejercen Cines Unidos y Cinex en todo el país, condicionando los permisos para construir nuevos
centros comerciales a la apertura de salas de otras empresas y obligando
a que los multiplexes que cuentan con un determinado número de pantallas
cedan al menos una a la programación por parte de terceros.
Juan Antonio González:
1) Abrir
cursos, talleres y concursos relacionados con el área cinematográfica y
dirigidos fundamentalmente a la comunidad (sin las
exclusiones del caso
Kusturica). 2) Movilizar a los estudiantes alrededor del cine; es decir,
crear festivales de cine locales (pequeños, pero atractivos) en los que
las temáticas de las películas guarden relación con la comunidad; hacer
una especie de convocatoria tipo Filminuto o como el viejo Festival de
Super-8, con cámaras de video; etc. 3) Recuperar espacios como los cines
Imperial para la proyección de ciclos.
Bernardo Rotundo:
En el caso de los
estados: 1) Diseño de políticas destinadas a la promoción del cine en
los estados.
2) Rescate y
puesta en funcionamiento de salas de cine en el país y generar que
exhibidores independientes y alternativos se encarguen de esos espacios.
3) Creación
de Cine Móviles Populares. Creación
de los Fondos Regionales contemplados en la Ley de Cine. En los
municipios:
1) Destinar el
Impuesto Municipal -o parte de él- para el desarrollo de políticas de
promoción del cine y la educación del espectador. 2) Diseño de políticas
destinadas a la promoción del cine en los municipios.
3. ¿Cree usted que
los consejos comunales pueden contribuir de alguna manera a fomentar la
producción de cine y a difundir la cultura cinematográfica? En caso de
ser afirmativa su respuesta, ¿podría formular un máximo de tres
propuestas al respecto?
Pablo Gamba:
El hecho de que la Cinemateca Nacional haya comenzado a constituir una
red de salas comunitarias en todo el país es indicio de que existe
interés comunal por proyectos de exhibición en ese ámbito. Sin embargo,
creo que el fantasma de la descentralización centralizadora conspira
contra el éxito del proyecto. Es poco lo que se sabe de sus logros y
fracasos, más allá de la cifra de salas que han sido creadas, pero el hecho mismo de que sea
presentado como una red de salas de la Cinemateca es una mala
señal. Deberían ser de las comunidades y de nadie más, creo yo. El papel del
gobierno, y en primer caso sería del gobierno municipal de la
jurisdicción respectiva, debería consistir básicamente en brindar apoyo
para que en las comunidades se creen salas de exhibición que funcionen
de forma autónoma y, en todo caso, articuladas en circuitos constituidos
por ellas mismas. A la Asamblea Nacional correspondería la tarea de
aprobar
una legislación que haga posible la exhibición comunitaria sin irrespeto
a la propiedad intelectual y sin competencia desleal para otros
exhibidores, y a la vez sin que los derechos de autor, mal entendidos, se conviertan en una
barrera infranqueable para la difusión de la cultura. Creo que la
Cinemateca ha procedido de manera irresponsable al lanzarse al proyecto
sin esta base legal, por lo que sus salas comunitarias podrán ser
fácilmente atacadas por un futuro gobierno que no crea en la difusión de
la cultura, o actúe en este campo con arreglo a los intereses de las
empresas y no de los ciudadanos. En cuanto a la realización, creo
que el financiamiento nacional y regional debería abrirse al cine
comunitario también. En la medida en que los fondos no se distribuyan
más equitativamente entre cortos, documentales y filmes comunitarios, y
muchos otros tipos de películas, además de los largos de ficción, se estará actuando con arreglo a
una distorsionada concepción mercantilista del cine.
Juan Antonio
González:
Sí, mientras no los
politicen y envilezcan. El mejor ejemplo es el cine comunitario que
propició hace algunos años Alfredo Anzola.
Bernardo
Rotundo:
Por supuesto. Crear cine-clubes comunitarios, Talleres de Cine y TV y
productoras independientes.
4. Si usted
desea agregar lo que cree que podría hacerse a través de otras
instituciones y formas de participación regionales y locales, por favor
hágalo. El máximo sería de hasta tres planteamientos, al igual que en
los casos anteriores.
Bernardo
Rotundo:
Hacer una integración de políticas con la Plataforma del Cine (Amazonia,
CNAC, Villa del Cine y Cinemateca), Asociaciones Civiles (Gran Cine),
cooperativas y medios de comunicación alternativos e independientes.
El debate y la participación
siguen abiertos. Envíe las respuestas al cuestionario a la siguiente
dirección:
info@revistavertigo.info
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