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encuesta

Adán y Eva de Laura Muñoz 

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"Podemos decir que acá se hace cine con las uñas pero, hasta cuándo vamos a seguir usando esa frase" - Laura Muñoz
 

 

¿Cómo evalúa el panorama actual de la producción y exhibición de cortometrajes en su país? ¿Qué fuentes de financiamiento y alternativas de producción en general existen? ¿Qué canales están abiertos para llegar al público?
 

Santiago “Bou” Grasso y Patricio Plaza: Actualmente en Argentina no existe un apoyo específico al cortometraje como formato audiovisual, y menos aun al cortometraje de animación. La mayor parte de la producción de cortos surge a partir de esfuerzos personales o grupales, de manera autónoma, tanto en autores independientes como en estudios o escuelas de cine. El cortometraje es un formato que no encuentra su lugar dentro de los medios masivos locales, por lo cual debe moverse en circuitos independientes. De ahí la gran importancia de la realización de festivales de cortometrajes, generadores de nuevos circuitos de exhibición, que son cada vez más y mejores.

 

La principal razón por la cual los cortometrajes no tienen el apoyo correspondiente es la poca rentabilidad económica que tienen como formato, y la mala administración de los instrumentos estatales que, a pesar de ser una de sus funciones, no brindan el apoyo necesario.

 

Aquí en Argentina, en televisión casi no hay programas dedicados al cortometraje (siendo el principal Caloi en su Tinta, dedicado al cortometraje de animación de autor, emitido por el canal estatal), pero actualmente no hay normativas que sistematicen la exhibición por TV, quedando ésta librada al arbitrio de quienes manejan los medios, en su mayoría privados.

 

Desde el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA), el ente que se encarga del fomento a la producción cinematográfica nacional, no hay hasta ahora más que un apoyo ocasional al cortometraje, con llamados a concursos esporádicos y excluyentes de los nuevos soportes digitales, y por ende de la animación.

 

La animación actualmente no tiene un apoyo específico por parte del INCAA, por lo cual hemos presentado varios petitorios y juntas de firmas reclamando que se contemple nuestra disciplina dentro del fondo de fomento a la producción audiovisual. Pero el cortometraje apenas está abriéndose camino dentro de esta institución, y es algo sobre lo que seguiremos insistiendo desde nuestro lugar de realizadores independientes, aunque lamentablemente todavía no hemos recibido una respuesta a nuestros reclamos.

 

Es muy triste que en un país como el nuestro, donde fue creado el primer largometraje de animación de la historia, siempre haya sido tan difícil la tarea de hacer cine de animación.

Las vías alternativas que pueden llegar a surgir para encontrar algún tipo de apoyo económico son las instituciones privadas o de fomento del arte. En Argentina existe el Fondo Nacional de las Artes, otra institución estatal que ofrece becas y subsidios a la creación artística, gracias a la cual obtuvimos una beca para realizar nuestro cortometraje El empleo.

 

Laura Muñoz: Pregunta muy amplia. En Venezuela aún no podemos decir que hay una industria cinematográfica. Por supuesto que sería ideal que toda la maquinaria, desde que se concibe la idea hasta que llega al público, funcionara de una manera fluida, bien engranada. Creo que se está haciendo un esfuerzo importante por avanzar, dar un paso más. Todos los procesos deben ser abordados desde sus bases, no conformarnos con ser sobrevivientes dentro del difícil mundo del cine. Acá se sufre hasta desde que buscas donde estudiar cine, hay que reforzar la educación de todas y cada una de las áreas involucradas. Siempre estamos como cojeando por algún lado. Podemos decir que acá se hace cine con las uñas pero, hasta cuándo vamos a seguir usando esa frase. Eso no debería ser así. En algunos casos ciertamente es nuestra realidad como país. En otros casos, simplemente se emplea para justificar la mediocridad. Respeto enormemente a todos y cada uno de los profesionales que siguen apostando a hacer cine. Dentro del área de distribución y exhibición parece mentira pero, por experiencia personal reciente, aun cuando logres un convenio de distribución, al llegar a las salas de cine es una lotería. En algunos casos te enfrentas a irrespetos, hasta a la flojera o la desidia, por la cual no proyectan tu cortometraje porque tienen que cambiar el lente o, sin ninguna explicación, allí queda, en el suelo, porque nadie se va a dar cuenta, según ellos, de que no se proyectó. Es muy triste pero ocurre.

 

Marcio Ramos: La producción del cine brasileño se ha mostrado fortísima, con filmes que son lanzados en todo el país y no apenas vistos en el eje tradicional de producción “Río-Sao Paulo”. En cuanto a la exhibición, eso no ocurre. Casos aislados, como Tropa de élite, que se valió mucho de los medios, en función de las copias piratas del filme que se habrían estado difundiendo antes de que la película fuera lanzada, o hasta ahora las películas que tienen apoyo de Globo Filmes, por ejemplo, que tienen una gran difusión de propaganda en TV Globo, acaban por conseguir un público grande. No sucede lo mismo con los demás filmes producidos en el país, que no cuentan con los recursos de marketing y publicidad de esas películas.

 

La falta de inversión privada dificulta la producción de filmes. Muchos prefieren asociar la marca de su empresa al deporte, que parece ponerla mucho más en evidencia. Invertir en filmes no parece tener el retorno inmediato que esas empresas buscan. Pero creo que eso es una cuestión de maduración del mercado audiovisual brasileño, que en consecuencia abrirá ventanas de incentivo a los empresarios que consideren muy interesante invertir en la cultura de su país.

 

Varias leyes de incentivo, federales, estadales y municipales, contribuyen al fomento de la producción de cine en el país. Más allá de eso, en varios festivales de cine, varias empresas ligadas al cine dan premios en servicios (película, transferencia, telecine online, equipos, luces, etcétera) a los filmes vencedores. ¡Eso ayuda mucho a la producción de la próxima película!

 

Tenemos algunos canales de TV con programación exclusivamente brasileña, como Canal Brasil y la nueva TV Brasil. La TV Cultura de Sao Paulo también tiene programación nacional en su grilla. Existe un proyecto de ley para que la programación de TV incluya una cuota de producción nacional.

 

Con la llegada de la TV digital, espero que esos canales de exhibición se expandan, ya que tenemos una producción muy grande y muy buena de cine aquí, en Brasil.

 
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