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La rebelión de los pingüinos
de Simón Bergman 

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"Si usted tiene recursos
y coraje para experimentar
en un largo, entonces: ¡manos a la obra"
- Marcio Ramos

 

¿Hay temas, tratamientos y búsquedas estéticas en general para los que el cortometraje sea el formato idóneo, y no el largo?
 

Santiago “Bou” Grasso y Patricio Plaza: En animación particularmente, el cortometraje es el formato ideal para la experimentación, porque al ser una obra factible de realizar por pocas o una sola persona. No existen las limitaciones técnicas o narrativas que impone la producción de un largometraje, en el cual necesariamente debe participar un número elevado de personas bajo un estándar estético. Por este motivo también el cortometraje de animación se encuentra libre de adentrarse en distintas temáticas y abordar contenidos diferentes, con posibilidades realizativas infinitas, alejándose del concepto general de la animación como un producto exclusivamente dedicado al público infantil (que por razones de mercado tanto impera en el largometraje), y siendo capaz de tratar temáticas adultas con estéticas diversas.

 

Aunque hay que destacar que existen largometrajes para adultos muy bien realizados en Europa y sobre todo en Japón.

 

Laura Muñoz: Todo depende de lo que se quiera contar. Hay historias en las cuales, para lograr la evolución o desarrollo de los personajes de una manera orgánica, no forzada, se requiere de  los tiempos de un largometraje. Es como si el viaje mas largo para llegar a esa transformación, a ese objetivo final del personaje, te da más flexibilidad. Se digieren las experiencias que detonan esos cambios de una manera distinta si en la historia que quieres contar varias historias se unen, convergen, cada personaje que se relaciona requiere de su propio desarrollo, cosa que es mas limitada por así decirlo en un cortometraje. El corto es más inmediato, más sobre un evento específico. Hay momentos que no requieren de las cincuenta patas del gato para contarlos. En algunos casos son una minihistoria de ficción, en otros solo un momento, una sensación y su desarrollo queda redondo dentro del formato de los cortometrajes.

 

Marcio Ramos: Los cortometrajes, por ser normalmente más baratos de producir que los largos, nos permiten una libertad de producción, nos abren un abanico mucho mayor para los experimentos cinematográficos. Por consiguiente vemos cortometrajes con temas y estéticas mucho más variadas que los largos. Si usted tiene recursos y coraje para experimentar en un largo, entonces: ¡manos a la obra! Pero por lo general no es eso lo que pasa... el corto queda así como el espacio modelo para los experimentos audiovisuales.
 
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