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encuesta
"No sabía que en la actualidad
hubiera un 'creciente interés' por los documentales"
- Fausta Quattrini
¿A qué atribuye el interés actual por los
documentales?
Marcelo Díaz:
Existe una necesidad de
conocernos más a nosotros mismos a partir de miradas hacia la vida real,
una necesidad de conocer “el particular” del otro que no se encuentra en
la televisión. La camera del documental sigue por caminos únicos, que
permiten revelar historias y sus personajes de una manera más compleja y
rica.
Leonor Jiménez: En los últimos años he ido observando en mi país un interés creciente
por los documentales, desde dos perspectivas. La primera desde la
producción y realización de estos, no sólo por parte de compañeros del
sector audiovisual, también de personas que vienen de otras esferas del
conocimiento y la sociedad: antropólogos, trabajadores sociales,
educadores, militantes de colectivos sociales... el interés por la
realidad y su reproducción está creciendo vertiginosamente en muchas
personas que nunca antes se habían formado en el mundo técnico del cine
o la televisión. La otra perspectiva es la exhibición de documentales,
como las salas cinematográficas miran con recelo programar productos tan
poco comerciables, son otras organizaciones las que programan estas
películas en espacios alternativos a los cines... están proliferando por
todo el país, festivales, muestras, pases individuales, videoforums,
seminarios en relación con el documental y el formato corto... El
documental se está convirtiendo en el género de la ciudadanía, como
ningún otro.
Pienso que este
creciente interés se debe a muchos factores. Imprescindible ha sido la
aparición y extensión del formato digital, lo que está incidiendo de un
modo decisivo en la democratización del acceso a los medios técnicos
audiovisuales, antaño excesivamente caros y elitistas. Por otro lado,
hay un interés muy fuerte por la “realidad” y el entorno, debido a la
situación de crisis social en la que estamos la especie humana. Otro
factor, es que el género documental está explorando los límites entre la
realidad y la ficción, por lo que está renovando, desde la
experimentación, el cine contemporáneo actual.
Gustavo Laskier: Creo que, si bien no se puede decir que el documental es la realidad,
entiendo que trabaja a partir de hechos o personas o lugares reales y me
parece que hay un interés enorme en conocer el mundo mediante un film. A
través de las nuevas tecnologías de alguna manera se democratiza el
acceso a la expresión audiovisual. Esto genera muchas nuevas formas de
contar y, en la cantidad, también se modifica la calidad de los
trabajos.
Jordi Mariscal:
A que la gente quiere conocer de
cerca otras realidades. Sobre todo si los documentales son
independientes y no por encargo, como sucede en muchas televisoras.
Cuando el documental parte de un interés propio, una preocupación, una
visión... el documentalista indaga y, en general, suele darse una
sorpresa. Algo que no esperaba.
Pablo Ortega R:
Creo que esto se debe a un giro
que han tomado los noticieros a nivel mundial de no cubrir aspectos
fundamentales de la política, economía y sociedad, de no hacerse
suficientes preguntas, sobre todo por razones políticas. Me parece que
la gente ve el documental como una ventana para informarse de manera más
completa de lo que los noticiarios no le dicen, o le dicen de manera
incompleta. Ha de sumarse el redescubrimiento de las poderosas técnicas
cinematográficas como una forma de comunicación y análisis sobre los
hechos de actualidad.
Fausta Quattrini: No sabía que en la actualidad hubiera un “creciente interés” por los
documentales. Sí sé es que es necesario y difícil tener una percepción
de las realidades contradictorias en que vivimos; tal vez por esta
razón, entre otras, la gente se interesa al género documental. No porque
el documental refleje la “realidad” sino porque existe en nosotros la
necesidad de apropiarnos de la complejidad del mundo, también a través
de la mirada de un autor.
María Isabel
Rodríguez: Considero que el
actual interés por los documentales tiene relación con la falta de
realidad que a veces evidenciamos como telespectadores de nuestras
propias televisoras locales. Creo que cada vez más la realidad está
mediada por el necesario “show” televisivo y las realidades abordadas
por noticieros y reportajes se ven de alguna manera manipuladas por esa
necesidad de éxito comercial, que exige el show más que un tratamiento
objetivo y cercano. Es por ello que existen temáticas, personajes y
maneras de hacer audiovisual que quedan fuera de este formato y que aun
así son interesantes de dar a conocer de modo masivo. Son estas
temáticas, personajes y formatos audiovisuales los que hoy recogen cada
vez más los documentales. Son otros tiempos y otros ritmos, otras
profundidades con las que se tratan los temas en los documentales, que
son necesarios en la cultura audiovisual de todo país.
Diego Seppi:
Creo que el público busca una alternativa a la pobre propuesta de la
programación que propone la televisión. Ante la imposibilidad de acceder
a materiales interesantes que sean vehículos de conocimiento y
encuentro, el público se vuelca cada vez con mayor masividad a canales
alternativos de difusión, como son las salas independientes y los
canales de televisión estatales. Pienso que el documental funciona, en
este sentido, como un rincón donde refugiarse ante tanta invasión del
discurso hegemónico.
Meritxell
Subirós: Equipo de cámaras semiprofesionales (más asequibles al público) que
hace que cualquiera con conocimientos audiovisuales plasme sus
inquietudes en un documental. Da voz a parte de la población que no
podía acceder a hacer películas / vídeos hasta hace pocos años.
Aram Vidal:
Creo que el documental tiene la posibilidad de dialogar muy directamente
con la realidad que experimentamos, tiene una amplia actualidad y es
capaz de adentrarse en temáticas que otros géneros no abordan, o abordan
muy superficialmente. En los últimos años han aparecido varios
documentales que han tenido una amplia distribución y un gran impacto
internacional (un ejemplo claro son los documentales de Michael Moore).
Esto ha revitalizado el género y ha hecho que las distribuidoras y el
público en general vuelvan a interesarse en el documental. Nuestras
sociedades están cambiando drásticamente, hay varios temas –ecológicos,
políticos, sociales, religiosos, etc.– que nos atañen a todos y
requieren atención, y el documental es un instrumento con una gran
riqueza comunicativa que responde a esa necesidad de las personas de
entender qué está sucediendo en el mundo, hacia dónde están avanzando o
retrocediendo las sociedades, y en general, qué espacio ocupamos dentro
de esa realidad y cómo podemos incidir en ella.
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