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entrevistas
"La televisión es como la
primaria, el cine es el bachillerato y la producción ejecutiva la
universidad"
Se estrenó
el corto Jesús TV, dirigido por
Gastón Goldmann y Héctor Orbegoso Rivera, con las actuaciones de Elvis
Chaveinte, Daniela Bascopé, Aníbal Grunn y Hernán Marcano. La fotografía es
de Mauro De Vita, hecha en Super 16 mm y con la cámara de video Sony NVR Z1.
La música de Matías Monteagudo, con la participación de Los Chevynovas y Los
Mentas.
Jesús TV tuvo financiamiento del CNAC y fue producido por la agencia Los Otros Group,
que recientemente presentó Ritual, dirigido por Carl Zitelmann, una
cinta que forma parte de un proyecto orientado hacia la realización de
futuros cortos bajo la figura del branded content de marcas
comerciales, como se informó en una anterior nota de Vértigo. También
apunta hacia la distribución viral, que consiste en estimular la descarta
del corto para verlo en la computadora, el celular, el Ipod o dispositivos
similares. En el caso de la cinta de Goldmann y Orbegoso, la meta es más
tradicional: lograr que el corto se comercialice en el circuito de
festivales y llevarlo a salas de cine si es posible, puesto que dura 18
minutos, 6 más que el máximo establecido para la proyección de cintas de ese
formato antes de los largometrajes. Pero los nuevos medios se han utilizado
en la publicidad: el filme no se ha estrenado y hay 1.000 personas inscritas
en el grupo que crearon en Facebook.
La película es una parodia de los reality shows, y tiene como protagonista a
un Cristo de la actualidad que encuentra en la televisión el medio ideal
para promocionar sus milagros y hacer llegar su mensaje de redención. Es,
además, obra de dos directores que ponen de relieve la importancia de
trabajar con productores ejecutivos que les ayuden a dar el perfil creativo
y comercial adecuado a su trabajo, a contracorriente del tipo de cine que se
ha consagrado en Venezuela, que es el que se hace mediante aportes del
estado a un director-realizador. Vértigo conversó con Goldmann,
Orbegoso y con Renzo Faraoni y Alejandro Tapia Lizardi, de Los Otros Group,
sobre Jesús TV y sobre el tema del productor ejecutivo, una figura
todavía extraña en el cine venezolano.
—¿Cómo empezó todo?
—Hace
tres años tuve la idea –dice Héctor Orbegoso Rivera–. No sé cómo me
llegó. Yo trabajaba en televisión, nada más y nada menos que en E!,
donde había gran cantidad de reality shows. Quizás de alguna manera
expulsé toda la frustración que tenía en esa época a través de la idea
de Jesús TV. Gastón y yo teníamos una rutina de reunirnos todos
los meses a ver qué idea teníamos para arrancar en este medio. Habíamos
tenido varios intentos que nunca funcionaron. Nunca habíamos tenido
suerte hasta que nos reunimos para Proyecto 48. Al principio dudé,
porque consideré que era una idea chévere y no quería hacerla mal en 48
horas. Hasta que me dije que era preferible hacerla a dejarla engavetada
como otras tantas. Afortunadamente no quedamos. Si no, no hubiéramos
visto lo que acabamos de ver. La Pandilla producciones, que son los que
se encargan de hacer Proyecto 48 en Caracas, nos dijeron: “¿Por qué no
la metemos al a la convocatoria del CNAC, que estaba cercana a esa
fecha?”
—Nos
respaldaron para el montaje del proyecto –interviene Gastón Goldmann–.
Una vez que el proyecto fue aprobado se involucró Los Otros Group, que
dio apoyo económico, logístico y de producción ejecutiva, para que el
corto tuviera una serie de valores de producción a los que, solamente
con la ayuda del CNAC, no hubiéramos llegado. Empezando porque pudimos
filmar y rodar, cuando inicialmente pensábamos hacerlo todo en video.
—Ustedes vienen de la televisión y de la publicidad. ¿Qué les ha
aportado esa experiencia en su incursión en el cine?
—Primero, todo el manejo del set –responde Goldmann–. Yo filmo
comerciales todas las semanas, de diferentes marcas, con diferentes
agencias, de diferentes directores, en diferentes locaciones, muchas
veces con gente de afuera. Eso te da el training. Con el dinero
de otro practicas y vas aprendiendo. También te da una serie de
contactos. Mauro De Vita, por ejemplo, es un director de fotografía y
director también, sumamente conocido en Venezuela y en el exterior. Él
ha sido para mí una suerte de Yoda. Siempre ha estado pendiente de
nosotros. Mucha gente nos ha visto pasar por diversas etapas hasta que
llegó el momento de decir: “Queremos dirigir, ¿nos ayudan?”. Y se
sumaron a la cosa, primero por amistad y, segundo, porque les interesó
el proyecto.
—Yo
tengo más background de televisión –dice Orbegoso–. Estuve haciendo
asistencia de dirección para una productora que ya no está en el país,
que se llama Guayaba Creativa. Además, hice producción y fui guionista
de ficción, dentro de lo que puede caber en televisión. Hice un sitcom
que se llamaba Guayoyo Express, después fui guionista de Nada
que ver, una serie de Sony. En realidad la televisión me aportó
mucho porque era mi comienzo en el medio audiovisual. Aunque sea
pantalla chica y no pantalla grande, obviamente aprendes el lenguaje, a
tratar con gente, a editar. La televisión es como ir a la primaria. Ir
al cine es el bachillerato. Lo más importante es que aprendes a
comunicarte con los demás. Aprendes el lenguaje que hace falta para
trabajar en el medio audiovisual, que es único. Uno tiene que hablarlo
antes de lanzarse.
—Dice que la televisión es la primaria, el cine el bachillerato. ¿Cuál
es la universidad?
—La
universidad puede ser la producción ejecutiva –dice Orbegoso–. Una vez
que manejas todo eso puedes llegar a un nivel más alto, donde puedes
verlo desde afuera.
—¿Faltan productores ejecutivos en el cine venezolano?
—Absolutamente, y creo que ese es un nicho que hay que llenar –dice
Goldmann–. Uno de los problemas del cine venezolano es que no hay
producción ejecutiva.
—Ese
es un nicho que Los Otros Group tiene como misión –interviene Alejandro
Tapia Lizardi–. Nuestra misión es hacer un desarrollo de la producción
ejecutiva, tanto para cine como para televisión. De ahí que nos
definamos como agencia. No somos una casa productora. Nuestro interés es
buscar las mejores casas productoras.
—¿Hay que trascender entonces la institución del cineasta, que hasta
ahora ha sido el fundamento del cine venezolano?
—En el
cine de autor venezolano el director es quien dirige y quien produce
–responde Goldmann–. Entonces, claro, tiene todo el poder de hacer lo
que sea. Muchas veces es necesario que, cuando uno dice “este es el
corto”, a uno le digan: “Eso es una ladilla, no da risa. No va”. Es lo
mismo que tener una dictadura o un gobierno donde tengas repartidos los
poderes. Hay un balance que te permite darte cuenta cuándo estás
equivocado como director.
Pablo Gamba
pablogamba@revistavertigo.info |