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Ritual abre el camino hacia el
branded content
El jueves se estrenó en el Celarg Ritual. Lo dirigió Carl Zitelmann,
y es su primer cortometraje de ficción con actores de un realizador que es
ingeniero de computación, egresado de la Universidad Simón Bolívar, con
maestría en dirección en la Escuela Nacional de Cine y Televisión de
Londres, y que es conocido por sus cortos de animación Autómata
(2002), que hizo en el país, y Temerario (2006), que hizo en Gran
Bretaña. En Venezuela Ritual es, además, una película pionera en dos
aspectos: es el primer corto que se graba con la cámara Red One y, además de
que concursa en el CNAC para ser inflado a 35 mm y poder ir a salas de cine,
es un instrumento de las agencia Los Otros Group para abrirse camino hacia
la producción de branded content.
Ritual cuenta la historia de una muchacha que recurre al sortilegio del “amarre”
para asegurar el amor de su novio. Una de sus fortalezas son las actuaciones
de Carolina Riveros y Alexander Leterni, al igual que la participación
especial de Dimas González. La fotografía estuvo a cargo de Carlos Luis
Rodríguez, quien hizo un acertado trabajo con cámara en mano y colores
terrosos. El montaje de León Grauer acelera progresivamente la narración. A
medida que la protagonista va cayendo en el pozo al que la llevan sus actos
la cinta se hace más y más vertiginosa, y la fotografía refleja el también
deterioro de los personajes. “Este corto es muy documental. Tratamos de
tener una estética muy hiperrealista, que se aleje más de la animación, que
siempre es más fantasiosa, más zúrrela”, explica Zitelmann. “Me da risa
porque la mayoría de los directores de animación somos considerados muy
fuertes en la parte visual pero muy flojos para dirigir actores. Dirigir
animadores es casi como dirigir actores, pero aun más introvertidos. Lo que
tiene la animación es la disciplina”, agrega.
“Una de las cosas que tratamos de hacer como empresa es ofrecerles a las
marcas nuevas posibilidades”, dice Rafael Velásquez, guionista de Ritual
y director de contenidos de Los Otros Group. “Las marcas comerciales
tienen pocos espacios donde exhibirse. ¿Qué pasa si nosotros integramos la
marca dentro del contenido? Ha habido experiencias como la de BMW, que hizo
los BMW Films, en los que desarrolla, con los directores más famosos de
Hollywood, cinco cortos en los que un vehículo era la estrella principal. Te
estoy ofreciendo entretenimiento, con calidad de cine, con contenido de
marca. Esa es la traducción literal de branded content”. La idea es
diferente de la que pusieron en práctica los realizadores de Puras
Joyitas: “Puras joyitas retoma el modelo del product placement.
El branded content hace una película sobre la marca. Tienes un
contenido que tú, como consumidor final, lo quieres tener en tu Blackberry,
en tu Ipod, en tu computadora. Hay experiencias como la de El náufrago
(Cast Away, 2000) y Fedex. Tú ves que Fedex es parte dramática de
la película, más allá de que termines viendo el avión de la compañía. En la
película es importante que entiendas que esa persona es de Fedex. Una de sus
motivaciones es que siempre entrega lo que se propone entregar a tiempo, y
lo que le pasa es contrario a su línea de filosofía ‘fedexiana’”. Ritual
se inscribe en esa línea como carta de presentación para proyectos con las
empresas: “Una del las cosas que tiene que tener el branded content
es que tiene que ser factible. La marca tiene que ver que tú, como equipo de
producción, puedes desarrollar una historia que sea igualmente verosímil y
emocionante, donde puedas integrar la marca. Esta es una muestra de que
nosotros, como agencia de contenidos, somos capaces de hacer un
cortometraje. Decidimos desarrollar un corto que pueda servir de portafolio
cuando tengamos que enfrentar a las marcas”.
Pablo Gamba
pablogamba@revistavertigo.info |