07/09
.    portada    .    quiénes somos    .    escriba en Vértigo    .    contáctenos    .
 
la página
de las críticas
Las de
ESTRENO
Duplicity

La Era del Hielo 3 de Carlos Saldanha y Mike Thurmeier:
Convengamos en que no es lógico pedirle coherencia científica a los monos animados. Todos de acuerdo en que difícilmente un ratón puede convertirse en un chef famoso (Rattatouille) o que es bastante improbable que una casa pueda volar desde EE UU a Sudamérica elevada por globos de helio (Up). Nadie se queja y todos disfrutamos cuando la realidad se descuadra de sus límites en las películas de monitos, pero la idea de una cálida jungla llena de reptiles gigantes y plantas carnívoras debajo del hielo prehistórico es simplemente retrasada.
Luc Gajardo, La Nación
Ver más / Comentar

Trailer de La Era del Hielo 3

La Era del Hielo 3 de Carlos Saldanha y Mike Thurmeier:
Tras el inmenso éxito comercial de las dos primeras entregas de La Era de Hielo en la Argentina (la segunda película convocó en 2006 a 2.550.000 personas), se estrena con el lanzamiento más ambicioso de las últimas décadas (220 copias en fílmico y 19 para salas digitales 3D) esta tercera parte de la saga.

La propuesta -más allá de los indudables avances tecnológicos en materia de animación y del impacto adicional que ofrecen los efectos en 3D para aquellos que elijan esa opción- es bastante similar: por un lado, las vivencias de la pandilla de siempre (el mamut Manny y su esposa Ellie, el tigre Diego, Sid el perezoso y las zarigüeyas Crash y Eddie) y, por otro, las apariciones de la ardilla Scrat que, en este caso, se enamora de la sensual y astuta Scraty mientras sigue intentando apoderarse de la elusiva bellota.

Tras un prólogo demasiado largo y no del todo logrado (Manny y Ellie están a punto de ser padres, Diego se plantea abandonar a sus amigos y al celoso Sid le surge un súbito deseo de cuidar chicos propios), la acción se traslada de los gélidos lugares de los films anteriores a una selva tropical atestada de inmensos y voraces dinosaurios - Diego Batlle, La Nación
Ver más / Comentar

La Era del Hielo 3 de Carlos Saldanha y Mike Thurmeier:
Que venga de una vez el deshielo. Si ya la anterior Era de Hielo era una simple suma de sketches, de gracia más bien trasnochada, esta tercera parte no llega ni a eso, echando mano, a medio camino, del último recurso del realizador prehistórico: llamar a los dinosaurios. Recurso que suele ser salvador (ya se sabe que el dino es uno de los bichos más populares de todos los tiempos), pero acá ni siquiera - Horacio Bernades, Página/12
Ver más / Comentar

Duplicidad de Tony Gilroy:
Duplicidad. ¿Quién engaña a quién? (Tony Gilroy, EE U-Alemania, 2009) es una broma infinita. Ray y Claire (Clive Owen y Julia Roberts) son espías veteranos que han sustituido sus antiguos patrones (los gobiernos británico y estadounidense, respectiva- mente) por las grandes corporaciones industriales. Son, por tanto, mentirosos y traidores por naturaleza, entre sí y ante los patrones rivales. Lo mismo pasa con estos últimos y con los colegas agentes, de manera que: olvídense de sacar en claro la historia completa y limítense a disfrutar de los fragmentos.
Ambretta Marrosu, El Dedo en el Ojo, Últimas Noticias
Ver más / Comentar

Trailer de Duplicidad

 
Festín de la
CARTELERA
Terminator: Salvation

In Bruges de Martin McDonagh:
Una actuación puede ser la diferencia entre un filme regular y una película sobresaliente, o viceversa. En Brujas (In Bruges, 2008), que abrió el Festival de Sundance del año pasado, es un ejemplo de los segundo. La razón es la participación como protagonista de ese extraño actor llamado Colin Farell, consagrado por su papel en Alexander, de Oliver Stone (2004), que le valió una nominación al Razzie, y que tanto parece gustarle a Joel Schumacher. En la cinta escrita y dirigida por Martin McDonagh, quien tuvo éxito en Broadway con The Pillowman (2003), el irlandés tiene una interpretación “física”, cuyo principal recurso son las muecas en general y de sus gruesas cejas negras en particular. Él y Brendan Gleeson, quien hace un trabajo mucho más sobrio y parejo, tratan de componer así una pareja como la de Stan Laurel y Oliver Hardy, por lo que ese sería el referente de las expresiones faciales de Farell. Pero eso está de más en un filme al que para despertar interés le basta y le sobra con su metáfora del infierno, basada en la arquitectura medieval y en obras de El Bosco y de otros pintores. Pablo Gamba
Ver más

Trailer de In Bruges

In Bruges de Martin McDonagh:
Dos asesinos en apuros (Martin McDonagh, Bélgica, Inglaterra, 2008). Lo cómico implica ruptura de la normalidad, de la causalidad, de los datos habituales con los que vivimos. Hay muchos tipos de comicidad según el tipo de ruptura. Aquí lo básico, lo insólito, es que tres sicarios tienen una respetable moral, se comportan como seres normales, no hay ninguna moraleja y los actos delictivos que se producen continuamente tienen una gracia notable, que distancia al espectador pero lo mantiene atado a fuerza de ingenio y agudeza. Los personajes son matizados y las actuaciones de altísimo nivel. Hasta las tramas y los personajes secundarios como el insólito enano, casi sin parangón en la historia del cine, y hasta un simple taquillero, con una excesiva, cómica, pero verosímil gesticulación, son estupendos y sólidamente respaldados por una actuación impecable.
Alfredo Roffé, El Dedo en el Ojo, Últimas Noticias
Ver más / Comentar

In Bruges de Martin McDonagh:
La premisa se sale de lo común: dos asesinos a sueldo son enviados a Brujas, en Bélgica, de vacaciones, mientras las aguas del asesinato cometido se calman. La ciudad ­protagonista última de la película- se transforma así en un catalizador de culpas, ansias, fobias y filias, que van apareciendo mientras el espectador asiste a una de las películas visualmente más deslumbrantes en muchos años. Porque, vale la pena repetirlo, se trata de Brujas, en el corazón de la Bélgica flamenca, una ciudad medieval dominada por la arquitectura gótica, ese anhelo del hombre por llegar a Dios a través de las formas. Y nada es lo que parece, en el film y en la trama - Héctor Concari, Tal Cual
Ver más / Comentar

Transformers: la venganza de los caídos de Michael Bay:
Catarata de sonidos metálicos, imágenes con cámara en movimiento continuo y música omnipresente -tanto que en el único plano en el que no la hay, se siente el "vacío"-, la secuela de Transformers es más de lo mismo. Lo que no está para nada mal: el problema surge en que lo mismo aquí es reiteración de despliegue visual, que luce, pero sin ideas.

Un pedacito de metal que quedó en un bolsillo perdido del joven Sam luego de la primera guerra en la Tierra entre Decepticons y Autobots (los Transformers en general) origina la secuela. Megatron, el malo Decepticon, vuelve a la vida una vez que otros aliados lo roban de una base militar, y quiere venganza.

Ya está.

Roberto Orci y Alex Kurtzman suelen ser menos esquemáticos a la hora de escribir los guiones para J.J. Abrams (Misión: imposible III, Star Trek), pero aquí no crearon nada, son meros enhebradores de escenas. Si hasta los productores de efectos podrían discutirle a Michael Bay el crédito de director
- Pablo O. Scholz, Clarín
Ver más / Comentar

Trailer de Transformers: la venganza de los caídos

Transformers: la venganza de los caídos de Michael Bay:
100% lucha. Eso es la segunda Transformers, para goce de los ultrafans de la hiperacción, y hastío del resto. Darse con un caño es la razón de ser de estos gigantes de hierro y chapa, que empezaron como muñequitos y terminaron siendo joyas de la computación digital. Fierro y fierro entregan los transformers, con extrahumana obcecación, a lo largo de dos horas y media que cotizan a razón de más de un millón de dólares el minuto. Nadie podrá sospechar que los 200 millones de presupuesto de La venganza de los caídos se hayan gastado en otra cosa: cada plano de la megaproducción de Steven Spielberg y Michael Bay es un derroche de inversión, tan hipertrófico como las criaturas protagónicas. Criaturas que, como se sabe, se la pasan cambiando de forma y pueden llegar a medir veinte o treinta veces lo que un ser humano. O esos remedos de seres humanos que transpiran, corren y ¿hablan? en la película de Bay. Y que, aunque lleven nombre y apellido, son más robóticos que los robots protagónicos.
Horacio Bernades, Página/12
Ver más / Comentar

Transformers: la venganza de los caídos de Michael Bay:
Transformers recargado. Así podría (debería) llamarse esta segunda entrega de la saga basada en los muñequitos de Hasbro. Más (y, debe admitirse, mejores) efectos visuales, más (150) minutos (¡¿para qué?!) y toda la artillería visual (videoclipera/publicitaria) del más "grasa" de los directores de Hollywood: Michael Bay ¿Quieren más? Los adolescentes darán rienda suelta a sus hormonas sexuales con los recurrentes encuadres de las tetas de Megan Fox que se bambolean en slow-motion (la chica, aniquilada cual Nicole Kidman por una sobredosis de colágeno, parece salida todo el tiempo de la tapa de una revista tipo Sports Illustrated) - Martina Hirsch, Otros Cines
Ver más / Comentar

Up de Peter Docter:
No hay duda de que los mejores filmes de animación del Hollywood actual son los producidos por Pixar. De Toy Story a Wall-E, pasando por Los increíbles, Cars y Ratatouille, esa compañía ha diseñado ambientes y personajes virtuales en 3D que apuntan a una audiencia que, sin ser infantil, está dispuesta a dejarse arrastrar por la seducción de una formidable juguetería - Ricardo Bedoya, El Comercio
Ver más / Comentar

Up de Peter Docter:
Up. Una aventura de altura (Pete Docter y Bob Peterson, EE UU, 2009) sigue el camino renovador del cine de animación abierto por los estudios Pixar en los años noventa con Toy Story. Simpatía y buen gusto en la concepción figurativa y dramática de los personajes, balance agraciado de humor, desenvoltura narrativa mediante el uso de elipsis y de alusiones sintéticas, cuando realistas, cuando fantásticas - Ambretta Marrosu, El Dedo en el Ojo, Últimas Noticias
Ver más / Comentar

Up de Peter Docter:
Pixar lo hizo otra vez. Después de cimas como ambas Toy Story, Monsters Inc., Buscando a Nemo, Los Increíbles o WALL–E, el estudio de John Lasseter entrega una nueva perla que, como de costumbre, no se parece en nada a las anteriores. De hecho, cuando el propio Lasseter describe a Pixar como algo más parecido a una scuola renacentista que a un estudio cinematográfico, cabría aclarar que en esa escuela rige un único lema. “Haz lo que quieras, mientras sea buenísimo”, parecería ser el lema, y no hay otra regla o línea temática, técnica o estilística. Sí ciertas reglas éticas: no reducir el público a los niños, no reducir a los niños a la condición de infradotados o meros consumidores, no reducir el poder del relato ante tecnicismos, facilismos o fórmulas precocidas. Una ética aventurera, que se resume en aquel viejo mantra: Hasta el infinito y más allá. Up, una aventura de altura lo hace casi literal, bajándolo al plano de la historia misma.
Horacio Bernades, Página/12
Ver más / Comentar

Terminator: Salvation de McG:
A pesar de sus defectos, Terminator: Salvation (2009) refunda la serie iniciada por James Cameron en 1984 con The Terminator. La película que acaba de estrenarse, al igual que la primera, es un filme en el que los problemas apenas están esbozados y predomina abrumadoramente la acción. Sin embargo, hay un nuevo concepto. La representación inicial del cyborg era como una máquina de aspecto humano, programada para la consecución de un objetivo y que no se detiene hasta alcanzarlo o ser destruida –“El Terminator está afuera. No puedes negociarse con él, no puede razonarse con él. No siente piedad, ni remordimiento ni miedo, y no va a detenerse en lo absoluto, nunca, hasta que estés muerta”, le dice Kyle Reese a Sarah Connor en ese filme–. En cambio, ahora se entra en el terreno transitado antes por los replicantes de Blade Runner (1984): el cyborg es una criatura mitad humana mitad máquina, que incluso puede desconocer su verdadera identidad y, aunque fue creada con un fin, puede rebelarse contra él y escoger su destino. El correlato de ello es un cambio en el tipo de historia. Ya no se trata de personajes que son perseguidos implacablemente por una criatura, que deben huir, defenderse o morir sin otra alternativa, y a los que todos consideran como paranoicos por lo que cuentan al respecto, sino de una guerra en la que hay quienes creen que no deben elegir entre un bando y el otro, mientras que hacerlo significa para otros, como para el cyborg, definir su identidad: ser persona y no robot - Pablo Gamba
Ver más

Trailer de Terminator: Salvation

Terminator: Salvation de McG:
Terminator. La salvación (McG, EE UU, 2009) confirma que la producción basada en la franquicia sobre algún producto que, por a o por b, ya ha probado su rentabilidad, es la manera más simple de entrar al mercado con garantías. En este marco ­y en esta película alarma la insistencia de la obsesión del fin del mundo, que nos devuelve a los momentos más oscuros de la historia. Claro que en tiempos tan sofisticados como los nuestros se pueden forzar teorías científicas, avances tecnológicos y residuos filosóficos, ofreciendo supuestas emociones a través de los efectos especiales.    
Ambretta Marrosu, El Dedo en el Ojo, Últimas Noticias
Ver más / Comentar

La profecía del no nacido de David S. Goyer:
La profecía del no nacido (David S. Goyer, EE UU, 2009). Hay gente insistente. Es el caso de este cineasta que todavía se empeña en hacer filmes de exorcismos. Como ya el asunto no tiene aristas por donde agarrarlo, esta vez el exorcista no es un cura, sino un estudioso del judaísmo - Ricardo Azuaga, El Dedo en el Ojo, Últimas Noticias
Ver más / Comentar

Trailer de La profecía del no nacido

Ángeles y demonios de Ron Howard:
Salvo mejor opinión fue Santo Tomás de Aquino el que separó las aguas entre la ciencia y la fe hace ya unos cuantos años. Pero es posible que su Summa teológica no tenga, hoy en día, tantos adeptos como los libros de Dan Brown, que, con muy buen tino editorial, prefieren ignorarlo y hacer del Vaticano un lugar más bien siniestro, donde se tejen conspiraciones de todo calibre y donde la fe y la ciencia pueden darse la mano de nuevo. Esto no es todo, difícilmente haya disciplina más árida que la semiología, pero el genio de Dan Brown la ha convertido en una profesión glamorosa, que se codea con las mejores intrigas internacionales (lo cual explica, por lo demás, por qué la Asamblea Nacional buscaba un semiólogo que explicara una de las tantas teorías conspirativas de estos últimos años) - Héctor Concari, Tal Cual
Ver más / Comentar

Ángeles y demonios de Ron Howard:
No esperen aquí ninguna diatriba contra Dan Brown, autor de limitados recursos pero capaz de formular un neopulp de aeropuerto, astutamente diseñado para proporcionar generosas dosis de placer epidérmico y culpable. Ángeles y demonios, escrita tres años antes que el fenómeno de El código Da Vinci, presentaba en sociedad a Robert Langdon, atildado lector de símbolos lanzado a una improbable aventura donde la acción física y el descifrado de claves ocultas se combinaban sobre el telón de fondo de una amenaza de automático (y turbio) atractivo: la destrucción del Vaticano y, por extensión, la derrota de la Iglesia católica frente al poder de un pensamiento racional aliado a las fuerzas oscuras de los Illuminati. El Dan Brown de Ángeles y demonios era más tosco y directo que el que poco después escribiría El código Da Vinci, estaba menos empeñado en darle a su aparatosa novela barata (en espíritu, que no en precio) un cierto barniz de refinamiento y, quizás por eso, se atrevía a más cosas: por ejemplo, a culminar el relato con un torrente de revelaciones folletinescas de irresistible toque psicotrónico - Jordi Costa, El País
Ver más / Comentar

Estrenos en
LATINOAMÉRICA
Riverside

Return to Bolivia
de Mariano Raffo:
Desde hace décadas un millón de bolivianos viven entre nosotros, pero el cine local no parece darse por enterado. Sólo lo hicieron dos de los “fundadores” del alguna vez llamado Nuevo Cine Argentino. Unos años después de que Adrián Caetano le diera a un inmigrante de ese país el protagónico de Bolivia (2001), Martín Rejtman mostró curiosidad por la fiesta de Nuestra Señora de Copacabana, la más convocante de esa comunidad. Pero la película resultante ni siquiera se estrenó. Filmada para el Canal de la Ciudad antes de que la política cultural de la administración Macri lo pusiera en la congeladora, Copacabana (2006) tuvo una única exhibición en el Bafici 2007. Ahora, titulada por algún motivo en inglés, Return to Bolivia, ópera prima de Mariano Raffo, viene a tomar la posta en este terreno más bien yermo, filmando la cotidianidad de una familia de inmigrantes y su regreso (y vuelta) al (y desde el) país de Evo. La proximidad desde la que está filmada permite al espectador porteño ponerse en la piel de los protagonistas, aunque cierta falta de rigor afecte, en parte, el resultado final
Horacio Bernades, Página/12
Ver más

Return to Bolivia
de Mariano Raffo:
El director y guionista Mariano Raffo apunta aquí su cámara a describir uno de los tantos ejemplos de inmigrantes de países limítrofes que se asentaron aquí con la ilusión de progresar. Tomo a una familia de bolivianos que atienden una verdulería en un barrio porteño; el grupo, integrado por el padre, la madre y sus tres hijos, extrañan su Bolivia natal y, tras ocho años de ausencia, deciden retornar a aquel espacio geográfico que los vio nacer y que nunca les proporcionó la felicidad tan deseada. Durante el viaje van encontrándose con sus familiares, con sus amigos y con sus tradiciones abandonadas. Pero todo ha cambiado y Bolivia tampoco parece ser ya su lugar
La Nación
Ver más

Jean Charles
de Henrique Goldman:
Jean Charles Menezes, brasileño asesinado en 2005 por la policía británica, que alegó haberlo confundido con un terrorista. Este es el personaje recreado por Goldman en Jean Charles. El director optó por no priorizar la responsabilidad de la policía, presentando un personaje alegre, atrapante, gracioso, sociable, astuto y a veces embustero. 
Héitor Augusto, Cineclick
Ver más

A erva do rato
de Júlio Bressane:
No es de hoy que la relación entre Júlio Bressane y Manoel de Oliveira (Un filme falado) pasa por factores que van más lejos que hablar la misma lengua. 
Sérgio Alpendre, Cineclick
Ver más

Mangue negro
de Rodrigo Aragao:
Tal vez la expresión "comer por los bordes" parezca poco apropiada para un banquete zombi, pero no hay cómo negar la diseminación de los muertos vivientes por el circuito alternativo del cine brasileño. 
Laura Cànepa, Cinequanon
Ver más

Riverside
de Harold Trompetero:
El director más prolífico del cine colombiano continúa con el estreno escalonado por las ciudades del país de su última película, que para él es como si fuera la primera, según dice. Y es que luego de cinco producciones (en nueve años) con propuestas muy singulares y hasta experimentales, ésta es su cinta más convencional desde lo dramatúrgico y narrativo, lo cual no es de ninguna forma un defecto, pues se sabe que si algo requiere de talento y conocimiento es contar una buena historia planteada a la manera clásica
Oswaldo Osorio, Cinéfagos
Ver más

Motor y Motivo
de Enrique Chimoy:
Desde sus inicios, el cine peruano apeló a las figuras musicales de gran éxito popular. En los años veinte y treinta estuvieron las estrellas del teatro de variedades pero también de la radio y la canción, desde Teresita Arce hasta las Hermanitas Travesí (Gloria, Elvira, Angelita), Carmen Pradillo, Jesús Vásquez, Alicia Lizárraga, entre otras
Ricardo Bedoya, El Comercio
Ver más

Loki - Arnaldo Baptista
de Paulo Henrique Fontelle:
Producción de Canal Brasil, Loki - Arnaldo Baptista es muy fácil de ver por su lenguaje simple, directo, televisivo. El filme gana con el tono falto de pretención. Fontelle deja mucho a la voluntad del espectador para que se involucre con el personaje y la trayectoria de su vida. Tal vez la opción se dio por cuenta de la genialidad del objeto. Podríamos pensar en algo tipo "no tenemos la pretención de ser tan geniales como el genio". Pero puede ser también falta de osadía, pues el personaje permitía una mayor experimentación del lenguaje. 
Ana Martinelli, Cineclick
Ver más

Cantantes de radio
de Gil Baroni:
Si tomamos en cuenta tan solo la narrativa que Cantoras de radio parece querer enunciar, éste es un filme-homenaje a un momento determinado de la música y de la realidad brasileña, encarnado en el cuerpo de cuatro cantantes que rememoran (en el escenario y en entrevistas) a otras diez, ya fallecidas, que marcan de diferentes (mas siempre profundas) maneras no sólo el imaginario nacional en un determinado momento histórico sino directamente la vida de estas cuatro "sobrevimientes". 
Eduardo Valente, Cinética
Ver más

Patativa do Assaré
de Rosemberg Cariry:
El cine de Rosemberg Cariry está marcado por una misión: rescatar la historia y las raíces de la cultura popular del Noreste. Patativa de Assaré - ave poesía no falta a esa regla.
Julio Bezerra, Cinética
Ver más

Un hombre de moral
de Ricardo Dias:
La primera exhibición de Un hombre de moral de Ricardo Dias, en el Cine PE, estuvo marcada por calurosos aplausos. Durante y al final. Es preciso entender esos aplausos. 
Cléber Eduardo, Cinética
Ver más

Budapeste de Walter Carvalho:
Budapeste es un filme dirigido por el fotógrafo más idiosincrático del cine brasileño, basado en el mejor libro del músico más unánime de la cultura brasileña, y aun así tiene un aspecto inevitable de "filme de director de arte". 
Rodrigo de Oliveira, Cinética
Ver más

La mujer invisible
de Claudio Torres:
Una cosa está ocurriendo. Sábado en la noche, tres colas se forman en un multiplex. Una pequeña, para ver una comedia romántica americana. Otra, un poco mayor, es para Terminator: Salvation. Una tercera, enorme, interminable, es para La mujer invisible, el único filme agotado de la noche. 
Luiz Carlos Oliveira Jr, Contracampo
Ver más

La fiesta de la niña muerta
de Matheus Nachtergaele:
La fiesta de la niña muerta parece traer una voluntad bastante personal de Matheos Nachtergaele de llevar al cine algo que le es de queridísimo interés. Él habla siempre de la importancia de la cultura ribereña del río Amazonas, tan desconocida para nosotros. Pero terminada la proyección surgen preguntas. ¿De de qué Matheus quería precisamente hablar: de un modo de vida o de un misticismo? 
Paulo Santos Lima, Cinética
Ver más

La fiesta de la niña muerta
de Matheus Nachtergaele:
En dos momentos diferentes de La fiesta de la niña muerta se encuadra el caudaloso río en cuya margen se ubica la pequeña ciudad donde se desarrolla el filme. Allí, frente a toda aquella agua que casi no permite que entreveamos la otra margen, pero al mismo tiempo permite que veamos lo suficiente como para que entendamos la presencia sofocante de la selva bien próxima, la cámara de Lula Carvalho se sosiega por algunos momentos y podemos contemplar una inmensidad casi surreal de la naturaleza, donde la presencia del hombre, inevitablemente, acaba por adquirir una dimensión absolutamente distinta de aquella a la que nos acostumbramos en los ambientes eminentemente urbanos donde habitamos. 
Eduardo Valente, Cinética
Ver más

 
Máster en critica cinematografica
.    portada    .    noticias    .    artículos    .    criticas    .    videos    .    imágenes en línea    .
Copyright © 2007. REVISTA VERTIGO. Caracas. Venezuela. Producido por: Seventeen Design