09/07
 
 
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Cómo escapar de una snuff movie

El cine dentro del cine es una de las recetas que permiten que la inteligencia salga airosa del tránsito por las películas de género, y el terror pareciera ser uno de los terrenos favoritos para poner en práctica la estrategia. La pareja protagonista de Hotel sin salida (Vacancy, 2007), escrita por Mark L. Smith, dirigida por Nimród Antal y fotografiada por el director de El cubo 2 (Cube 2: Hypercube, 2002), Andrzej Sekula, es instrumento para llevar a cabo un juego de este tipo: los esposos Fox (Kate Beckinsale y Luke Wilson) intentan escapar de la snuff movie de la cual están a punto de convertirse en víctimas, tal como descubren en los videocasetes que hallan en la habitación donde han sido atrapados por un sicópata que guarda un lejano parecido con Norman Bates. No es diferente el desafío para los realizadores: ¿cómo hacer una película capaz de sorprender cuando todo está codificado?

 

David Fox revisa una y otra vez los videos, a la búsqueda del truco, es decir, de aquello que permite a sus captores hacerles sentir a ellos, y los anteriores ocupantes del cuarto, que son protagonistas de una película de terror, en las que hay fantasmas que golpean las puertas y hacen aparecer misteriosamente objetos, como traídos por espectros. Su actitud es curiosa porque, justamente, las snuff movies deben su atractivo a que no son cine, a que supuestamente las cosas que se muestran en ellas han ocurrido en realidad. Así que de esa manera el personaje las desenmascara: por más que se pretenda que se trata de atrocidades que han sufrido personas de carne y hueso, no dejan de ser el resultado de una puesta en escena ante la cámara que, para mayor efectividad en la tarea de aterrorizar a las víctimas, recurre a pasadizos que permiten a que los verdugos irrumpan como si salieran de la nada. Aunque la sangre derramada sea auténtica, las snuff movies que ve la pareja son filmes de ficción, y por eso es que creen que pueden escapar si descubren la trampa que hay en ellas. Y en realidad, ¿acaso es posible saber si las películas de ese tipo son verdad o mentira?

La puesta en escena incluye, además, el ingrediente desencadenante del suspenso, servido ante los ojos de los protagonistas. Tanto los Fox, como probablemente también los ocupantes anteriores de la habitación, sabían exactamente lo que podía pasarles, puesto que los videos se hallan al alcance de todos los huéspedes. Eso es el suspenso casi que por definición de diccionario: el planteamiento de una interrogante acerca del destino de los personajes que mantiene en vilo al espectador. Conocer por anticipado lo que puede suceder, y ser consciente de que todo es un truco y que, por tanto, puede que no suceda, es también la posición del público en la sala de cine. Pero, a diferencia de la pareja, el espectador tiene más razones para suponer que se van a salvar, en la medida en que los Fox no pueden escapar de todas las reglas del género, aunque descubran los trucos. Al fin y al cabo, ellos no son sino los personajes de la película que se proyecta en la sala.

 

La astucia de los realizadores consiste en lograr que el filme mantenga el interés, a pesar de que pone así todas las cartas sobre la mesa. Siempre queda un truco en el bien cine de género que hace caer en la trampa a quienes lo ven, por más conocedores de las reglas que sean. En este caso, quizás incluso se trata de un suspenso diferente, planteado por la pregunta de hasta dónde va a llegar la película en su afán de quitarle la máscara al género. ¿Será que, por consecuencia con el espíritu iconoclasta, se atreverán a matar a los protagonistas? ¿Ocurrirá lo que supuestamente ocurre en una snuff movie “de verdad”?

HOTEL SIN SALIDA
Vacancy, Estados Unidos, 2007

Dirección: Nimród Antal. Guión: Mark L. Smith. Producción: Hal Liberman. Diseño de producción: Jon Gary Steele. Fotografía: Andrzej Sekula. Montaje: Armen Minasian. Sonido: Brian Williams. Música: Paul Haslinger. Elenco: Kate Beckinsale (Amy Fox), Luke Wilson (David Fox), Frank Whaley (Mason), Ethan Embry (mecánico), Scott G. Anderson (asesino). Duración: 80 minutos. 35 mm, 2,35:1, color, SDDS, Dolby Digital, DTS.

Pablo Gamba
pablogamba@revistavertigo.info