10/07
 
 
Guía del cine en Venezuela
 
 

 

 

 

Sobre las “minorías raciales” en el cine

Fernando Calderón
nanoc7@gmail.com

Veo con mucha preocupación algunos filmes que supuestamente son outsiders del sistema, que con muy bajo presupuesto pretenden “democratizar” el contenido de las carteleras. Pese a la épica lucha de esos sectores por conseguir recursos económicos y humanos, además de un espacio de difusión, sus obras terminan promoviendo los mismos valores que el grueso de los productos de la meca.


Africa Paradise / Idiocracy

En dos películas, no son tan recientes, pero apenas entran en nuestro circuito de difusión –Africa Paradise (Sylvestre Amoussou, 2006), e Idiocracy (Mike Judge, 2006)–, encuentro que en una parte del cine “independiente” no sólo se sugieren, sino que se promueven, las ideas del status quo, pero con distintos actores; porque recordemos que, como todas las artes, el cine, es un instrumento político poderosísimo, y un vehículo para transportar ideología de contrabando.

En el caso de Africa Paradise, un filme “futurista”, en el que se intercambian los conflictos raciales que viven los africanos en la Europa actual, por los de los europeos en el África del 2033, año en el que el continente es una superpotencia mundial.


Africa Paradise

En este sentido, la película da varias aristas que se pueden prestar para el debate. En un primer lugar, hay dos líneas narrativas. La primera es la de Modibo Koudossou (interpretado por el mismo director), el presidente del Partido Liberal, quien lucha contra el congreso de los “Estados Unidos de África” (por si quedaba alguna duda de cuál es el modelo político a copiar, según la película) para conseguir condiciones de vida más justas a los inmigrantes europeos ilegales en el país. Por otro lado se encuentra una pareja de jóvenes franceses, Pauline (Charlotte Vermeil) y Olivier (Stéphane Roux), quienes tratan de encontrar un mejor presente fuera de su país, yéndose de forma ilegal a los EUA. Al arribar allá son capturados, pero justo antes de ser deportados él se escapa y ella consigue la forma de quedarse en África para poder buscarlo.

En el camino, ella conoce a Modibo Koudossou, quien es todo un filántropo enamorado de los europeos. Tanto así que le ofrece el digno trabajo de mujer de servicio a la joven Pauline –en su casa, donde todos odian a los blancos–, para luego enamorarse de ella.


Idiocracy

Por su parte Idiocracy cuenta la historia de un experimento de hibernación criogénica en el que por error quedan congelados por 500 años los dos protagonistas: Joe Bauers (Luke Wilson) y Rita (Maya Rudolph). Durante ese período la humanidad se ha convertido cada vez en más estupida, por el efecto natural de la sociedad de consumo.

Si vemos superficialmente, tenemos que son 2 películas que “critican” el sistema y el camino de la humanidad, y se plantean echar una mirada al futuro según la dirección de cada región del planeta: una optimista y otra pesimista. Pero en su conformación profunda lo que delatan ambos filmes es un respeto y un apego a las reglas y al razonamiento del sistema.

El humor ha sido desde los griegos una herramienta subversiva, mucho más que la tragedia, porque en el primero se intenta bajar el estatus del poder institucionalizado hasta ridiculizarlo, y lograr la reflexión de los observadores (sátira).

El poder institucionalizado siempre es motivo de burlas por parte de la mayoría. En este sentido, ¿qué hace el humor en general?, exagera características psicológicas o físicas, para “rebajar” ese objeto a un nivel que lo hace accesible para todos, por lo tanto irrisible.

 
Trailer de Idiocracy

Creo que el intento en ambas películas, logrado o no, es el de hacer la reflexión del camino que lleva la humanidad a manos del “hombre blanco”. Aun así, la propuesta la hace desde la matriz del problema, es decir, el racionamiento típico occidental del “hombre blanco”.

Ningún otro tipo de sociedad es posible. Pueden cambiar los actores –en Africa Paradise el “Imperio de Guatemala” ha dominado a Francia–, pero nunca otra raza será capaz de repensar la sociedad occidental, ni en 30 ni en 500 años. Por lo tanto, siempre tendrá los mismos vicios. Lo que lleva precisamente al razonamiento más conservador posible: las cosas no están tan mal, es mejor que se queden así.

En la película Africa Paradise, revela un intento de visión conciliadora entre Europa y África, pero al precio de dibujar a los habitantes africanos –nuevamente– como unos xenófobos, que persiguen a los pobres europeos desvalidos. ¿Quién es el protagonista de la película? Un francés –rubio, por cierto– que huye de los salvajes.

Por su parte, Idiocracy es mucho peor. La explicación es “el mundo derivó a esto por selección natural: se reproducieron ‘los más estupidos’”. Pero absolutamente todos los personajes secundarios o figurantes son de origen latino, y de piel morena.

Es por ello que, mucho más que una reflexión de un “oprimido” que intenta imaginarse un futuro promisorio, estas películas parecieran más bien las de un “opresor” haciéndole ver a sus compatriotas xenófobos que, cuando el mundo caiga en manos de los latinos o de los negros, estará mucho peor.