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videopatías
Avant Garde 2: Experimental Cinema
1928-1954
El
segundo volumen de dos DVD de la serie de Kino Video dedicada a la
historia del cine de vanguardia, Avant Garde 2: Experimental Cinema
1928-1954, publicado en julio de 2007, no tiene la misma relevancia
del primero, dedicado a los años veinte y treinta. Los filmes provienen
de la misma colección del exhibidor estadounidense Raymond Rohauer,
quien es célebre por su contribución al rescate de las películas de
Buster Keaton en los setenta. La diferencia es que las vanguardias de
los cuarenta y los cincuenta no son tan innovadoras ni llamativas para
el público como las de los veinte, que estuvieron vinculadas con el
cubismo, el dadaísmo y el surrealismo y el arte soviético, entre otros
movimientos. En lo que a omisiones respecta, así como en el primer
volumen es notable la de los filmes de Luis Buñuel y Dziga Vertov, y
sólo hay una película menor de Serguéi Eisenstein, en el segundo se
echan de menos las cintas de Maya Deren y Kenneth Anger. Sin embargo,
resulta imprescindible tener esta colección por ser una de las pocas –si
no la única– compilación disponible de la producción de un período que
es anterior al surgimiento del Nuevo Cine Estadounidense, en América, y
a la efervescencia de los sesenta en general.
Lo
más destacado de Avant Garde 2 son las películas que dan cuenta
del largo proceso de surgimiento del cine de vanguardia en Estados
Unidos y a las cuales está dedicado todo el DVD 1 y las dos primeras
cintas del segundo disco. También resalta Traité de bave et
d’eternité (1951), el célebre pero poco difundido filme-manifiesto del fundador
del letrismo, Isidore Isou, también conocido como Veneno y eternidad,
que supuestamente causó disturbios en el
Festival de Cannes cuando se lo estrenó allí. Esta cinta cierra el DVD 2, en el cual fueron
incluidos otros dos trabajos europeos.
Entre
las películas estadounidenses, las joyas de la colección son las cuatro
primeras de Stan Brakhage desde Interim (1952) hasta The Way
to Shadow Garden (1954) y The Extraordinary Child (1954). Las
dos últimas son inmediatamente anteriores a Desistfilm (1954),
que es considerada como el verdadero comienzo de la obra del realizador
de Dog Star Man (1962-1964), una observación que la compilación
de Kino justifica.
En
estas cintas se revela un “otro” Brakhage, en blanco y negro, narrativo
e influenciado por el neorrealismo en Interim y por Jean Cocteay
en The Way to Shadow Garden, por ejemplo. Estas búsquedas
iniciales, si hubiesen continuado, incluso pudieron decantarse hacia un
cine de terror psicológico, tal como sugiere Unglassed Windows Cast a
Terrible Reflection (1953), donde el realizador trabaja el tema de
la competencia física entre los hombres que se sienten atraídos por la
misma mujer. The Extraordinary Child, a su vez, hace pensar que
Brakhge podría haberse convertido en un director de películas de serie
B. Afortunadamente, no siguió por ese camino.
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El
Brakhage “verdadero” se anuncia especialmente en el trabajo de
fotografía en The Way to the Shadow Garden, que parece claramente
vinculado con los experimentos posteriores sobre la cámara y la visión
del ojo humano. Los dos primeros filmes destacan también por el uso del
ambiente como recurso expresivo: las vías de tren, los puentes, los
baldíos y una mina abandonada expresan la angustia de los personajes.
Interim, además, es una hermosa película de amor entre dos jóvenes
que deambulan por entre un paisaje moderno, en el que no parecen tener
cabida, y parajes donde la naturaleza continúa asomándose por los bordes
de la ciudad. El filme revela, asimismo, que Brakhage tenía todo el
talento necesario para hacer películas sonoras que destacaran por la
historia, la belleza de la composición fotográfica y por el ritmo, en
vez de por la experimentación radical que emprendería después.
Entre
las demás cintas de Estados Unidos reunidas en la colección sobresale
especialmente Geography of the Body de Willard Maas (1943), la
cual se inscribe en el interés por el gesto, la carnalidad y lo
magmático que será característico de las vanguardias en la segunda
postguerra. Filmada con una cámara de 16 mm que un cineasta soldado dado
de baja trajo de vuelta de la guerra, y con la ayuda de lentes de
aumento que fueron comprados en una tienda cualquiera, se trata de una
película doméstica compuesta de planos detalle del cuerpo humano, el
cual adquiere un aspecto inquietante al ser registrado de esa manera.
También se incluyen en la colección, entre otros, filmes de Gregory
Markopoulos (Christmas USA, 1949); Marie Menken, la esposa de
Maas (Visual Variations on Noguchi, 1945), y James Broughton, en
cuyo The Potted Psalm (1946) se asoma al espíritu que
caracterizará a la Generación Beat y al Nuevo Cine Estadounidense. Entre
las cintas, sin embargo, predomina un cultivo de los ya para entonces
manidos lugares comunes del surrealismo, que parecen apuntar hacia un
paradójico “género” de filmes de vanguardia. Esta suerte de vanguardismo
de segunda mano es la que principalmente marca la diferencia en calidad
e interés con respecto a las películas de Avant Garde 1.
Hoy
podría extrañar el revuelo que causó Traité de bave et d’eternité
en su momento, al igual que la aureola que llegó a rodeas a Isou, que
fundamentalmente parece deberse a la influencia del letrismo en algunas
expresiones artísticas vinculadas con el movimiento de mayo de 1968 en
Francia. Hoy cabría valorar este filme como documento de la diferencia
entre las búsquedas de los cineastas en Europa y América, densamente
intelectuales en el primer caso y más espontáneas y viscerales en el
segundo, cuando no eran copias del surrealismo europeo de 10 años atrás.
Alguien podría decir que del otro lado del Atlántico se rendía culto al
buen salvaje, en consecuencia. Sin embargo, Stan Brakhage dijo que el
“tratado” de Isou: “Es un portal a través del cual todo artista del cine
tiene que pasar”. La versión incluida dura 111 minutos, 34 más que las
exhibidas en Estados Unidos.
La
edición de Kino viene acompañada de un folleto con notas del crítico e
historiador del cine Elliott Stein. Sin embargo, al igual que en el
volumen 1, se trata de digitalizaciones hechas a partir de telecines de
copias bien cuidadas, pero no restauradas, y no parece haberse utilizado
ningún software para corregir rayas y marcas de polvo. Tienen, por
tanto, un rancio sabor a Cinemateca, que quizás está un poco fuera de
lugar en un DVD.
Avant Garde 2: Experimental Cinema 1928-1954
puede adquirirse por 27
dólares en Amazon.com, y por 25 dólares el volumen 1. El precio no
incluye los gastos de envío. |