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videopatías
Espadas, sandalias y piernas desnudas
El
llamado género peplum, de películas italianas basadas en héroes
históricos o mitológicos de la antigüedad griega y romana, y también en
personajes de la Biblia o del antiguo Egipto, Babilonia, etcétera,
floreció a comienzos de la década de los sesenta. Hoy es recordado
principalmente por la risa que da ver estas cintas y como un campo de
entrenamiento para cineastas que luego se harían célebres rodando otro
tipo de películas, como Mario Bava y Sergio Leone. La participación de
Bava como director de fotografía y encargado de los efectos especiales,
por ejemplo, es prácticamente la única razón que existe para volver a
ver en video Hércules encadenado (Ercole e la regina di Lidia,
1959), dirigida por Pietro Francisci e interpretada por el
forzudo Steve Reeves, con la participación de Primo Carnera, ex campeón
mundial de boxeo en el peso pesado, en un papel secundario. Pero es una
buena razón, y es posible verla gratis en Google Video y en Youtube, o
en una edición barata que circula en las tiendas de Caracas, la cual
incluye Gideon y Sansón (1965), dirigida por Marcello Baldi y
Francisco Pérez-Dolz. El único motivo que uno pudiera encontrar para ver
esta otra cinta, que en italiano lleva el título fascista de I grande
condottieri, es la aparición en ella de Fernando Rey, y no es razón
suficiente en este caso.
En Hércules desencadenado, que es la
secuela de Hércules (Le fatiche di Ercole, 1958) del mismo
director y con Reeves como el héroe, la mano de Mario Bava se
nota claramente en las secuencias que se desarrollan en el interior del
palacio de Ónfale (Sylvia López), y en los numerosos planos en los que
los actores fueron fotografiados con un fondo neutro, o en el que apenas
hay algún elemento escenográfico menor, como prescribe la receta épica
de presupuesto limitado. A través de la iluminación con luces de
colores, principalmente rojo y azul más unos toques de verde, Bava
subraya la atmósfera expresionista del recinto de la reina, que es una
gruta de aires góticos. Pero el mejor uso de la luz está en la secuencia
del suicidio de Ónfale, luego de la fuga de Hércules: lo que ha de
suponerse que es el reflejo de la batea de cera que hierve en el fondo
de un abismo tiñe de azul el rostro de la reina alrededor de los ojos y
la boca, mientras que el resto de su cara se ve de un pálido
amarillento. En lo que a la iluminación de los fondos respecta, ellos
cambian de color para simular una puesta del sol inverosímilmente
rápida, por ejemplo, e incluso sin que parezca existir razón alguna en
la historia que lo justifique, como un mero efecto decorativo.
Hay
en todo esto un esfuerzo por buscar la complicidad del espectador
cinéfilo, a lo cual se suman otros detalles ridículamente anacrónicos o
exagerados, como los números musicales y la alusión a los “derechos
civiles” de los habitantes de una ciudad, por ejemplo. Pero para el
gusto popular de la época este filme, y en general todos los del género,
quizás tenían como principal gancho el pretexto que ofrecen los
supuestos ropajes de la época antigua para poder mostrar, no sólo el
torso y los brazos musculosos de “actores” como Reeves sino sobre todo
las bien torneadas piernas de hombres y mujeres jóvenes y guapos, al
igual que amplios escotes con senos que se agitan libremente al menor
movimiento bajo la vaporosa tela que apenas los cubre. Quizás la
adrenalina de las escenas de combate, que en este caso incluyen la lucha
del héroe contra tres tigres que lo atacan –de forma consecutiva, no
simultánea– no tuvieran otro objetivo que atizar en el cuerpo una
tensión que el erotismo barato se encargaría de mantener despierta a
todo lo largo del filme.
HÉRCULES DESENCADENADO
Ercole e la regina di Lidia,
Italia-España-Francia, 1959
Dirección:
Pietro Francisci. Guión: Pietro Francisci, Ennio De Concini,
basado en las tragedias Los siete contra Tebas de Esquilo y
Edipo en Colono de Sófocles. Producción: Bruno Vailati.
Fotografía y efectos especiales: Mario Bava. Montaje: Mario
Serandrei. Sonido: Giulio Tagliacozzo, Bruno Zanoli. Música:
Enzo Mazzetti. Elenco: Steve Reeves (Hércules), Sylvia Koscina (Iole),
Sylvia López (Ónfale), Gabriela Antolini (Ulises), Primo Carnera (Anteo).
Duración: 97 minutos. Formato: 35 mm anamórfico (dyaliscope),
2,35:1, color, mono.
Pablo Gamba
pablogamba@revistavertigo.info
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